¿Conoces esa sensación de no poder dejar de leer y tener la necesidad de pasar las páginas de un libro para descubrir lo que pasará después? Esa tensión en la literatura es un regalo para el lector que se construye a través de técnicas para crear suspense en la narrativa.

Como autores no hay nada que deseemos más que tener a una persona “enganchada” a la lectura. Esto no es solo es un deseo, sino una necesidad cuando se escribe un thriller psicológico o un libro de terror. En estos nichos literarios el suspense es la norma y el gran reclamo, aunque también hay otros géneros que se benefician de la intriga.

¿Cuántas veces hemos leído un libro porque alguien nos ha dicho que no podía dejar de leerlo? Queremos sentir ese estrés, pero para ello el autor ha debido utilizar buenas técnicas para crear suspense en la narrativa.

Si eres escritor y quieres conseguir justamente eso, déjanos guiarte en el proceso. No prometemos que no puedas dejar de leer este artículo, pero sí que, cuando acabes, tendrás más claro cómo crear suspense en tus historias.

 

Comprendiendo el Suspense

La RAE define el suspense (o suspenso) como la “expectación impaciente o ansiosa por el desarrollo de una acción o suceso, especialmente en una película cinematográfica, una obra teatral o un relato.”

Sin duda, es una definición que explica bastante bien el suspense como un componente literario que ayuda a desarrollar una historia y a impactar con ese desarrollo.

Pero aún podemos profundizar mucho más en ello.

“No hay ningún suspenso en la explosión, solo en la anticipación de la misma.”
— Alfred Hitchcock

Alfred Hitchcock
Alfred Hitchcock

Definición y elementos clave del suspense

El suspense o suspenso es tensión y es impaciencia por saber qué va a ocurrir. En el ámbito de la literatura esto se traduce en desarrollar un argumento que seduzca al lector y le haga estar pensando constantemente en la historia. 

Es un aspecto típico de novelas policiacas o thrillers, pero también hay suspense en otro tipo de tramas, aunque no sea tan común. Por ejemplo, en un libro de amor puede generarse tensión por saber si los personajes acaban juntos o no.

En cualquier caso, hay que seguir unas técnicas para crear suspense en la narrativa, ya que no es tan fácil como no contar algo o contarlo solo parcialmente. En ese caso, solo estaríamos “escondiendo” información, pero no generando un ansia por saber más.

De cierta manera, cuando se genera ese suspense, el lector se involucra en la historia, la siente propia y quiere evolucionar con ella. Por eso, la intriga va más allá de descubrir al asesino; también se sustenta en una conexión total con el argumento y los personajes. 

Siendo así, como veremos más adelante, entre las técnicas para crear suspense en la narrativa, también está saber inventar personajes ficticios y tramas que favorezcan ese “enganche”.

 

El suspense vs. el misterio y el terror 

Ya hemos adelantado que el suspense no es cosa solo de los libros de misterio. De hecho, igualar suspense y misterio o terror es un error y es importante diferenciarlos entre sí:

  • Suspenso: se basa en la anticipación y la incertidumbre, es decir, en dejar “pistas” para que, a través de la lectura, se pueda ir previendo lo que puede ocurrir. El lector tendrá la necesidad de seguir pasando páginas para descubrirlo.

 

  • Terror o misterio: se sustenta en el susto. La historia puede, además, generar o no intriga según lo que se cuenta y cómo se cuenta. No obstante, un libro es de terror cuando el argumento se construye sobre elementos que dan miedo.

Un libro puede ser solo de suspenso (como Todo esto te daré, de Dolores Redondo) o de miedo (como It de Stephen King), o combinar ambos componentes, como La Cúpula de Stephen King.

 

Técnicas para crear suspense en la narrativa

Definido qué es el suspense y las muchas posibilidades que tiene, es momento de centrarnos en las técnicas para crear tensión en la narrativa.

Como seguro que sabrás, la intriga surge cuando tenemos solo parte de la información y queremos saber más, pero también cuando aparece un conflicto que complica todo y obstaculiza una trama que teníamos claro. La duda sobre si el final será el esperado genera tensión argumental.

 

Controlar la información para producir suspense

Cuando lo sabemos todo, no hay suspenso, por mucho que queramos generarlo o sentirlo. 

Si nos ponemos a pensar, en todas las historias hay un mínimo de suspense, pues siempre hay una pequeña duda de si todo acabará como pensamos. Sin embargo, si queremos originar suspense de verdad, hay que controlar qué información damos e ir dosificándola. 

El lector debe poder sacar sus conclusiones, pero no tenerlas siempre claras. Solo entonces estaremos generando anticipación y algo de estrés. Estos son algunos consejos para mantener el interés y la expectativa mediante la información controlada:

  • El lector no debe saber más que el escritor, pero sí más que el personaje (o lo mismo). Por ejemplo, lector y personaje pueden saber quién es el asesino, pero solo el escritor revelará la verdad total (que tiene cómplices o que todo es una trama aún más oscura). 

 

  • Haz que el lector se plantee preguntas por sí mismo o déjale tú algunas cuestiones por resolver (dándole pistas de vez en cuando).

 

  • Incluye monólogos internos de los personajes que permitan al lector conocer algunos aspectos, por ejemplo, de su vida pasada, pero no le dejes claro por qué son importantes. 

 

  • Alrededor de la trama principal, incluye tramas secundarias que se relacionen entre sí. El lector podrá ir sacando información de unas y otras para completar la principal.

 

Uso de conflictos y obstáculos 

Además de tener la información controlada e ir revelándola poco a poco, otras de las técnicas para crear suspense en la narrativa es enfrentar a los personajes a conflictos. Estos pueden ser internos o externos.

Por ejemplo, un conflicto interno es el de un personaje que siempre había pensado que no haría algo por sus valores, pero que termina viéndose en una situación límite en la que tiene que elegir entre su vida y la de otra persona.

Un conflicto o drama externo, en cambio, sería cualquier obstáculo que impide la resolución de la trama. Un ejemplo sería el de una policía que cree que ha detenido al asesino correcto y, de repente, vuelve a haber un crimen similar que pone en duda la veracidad de su trabajo.

Cuando esta generación de conflictos se hace bien, el lector empatiza con la situación y con el personaje y no solo quiere saber qué pasará, sino que se plantea cuál sería su comportamiento en ese mismo caso. Por lo tanto, la intriga no es solo querer contestar preguntas, sino conectar con la historia.

Uso de conflictos y obstáculos 
Uso de conflictos y obstáculos

Desarrollando personajes en el corazón del suspense

Una historia la desarrollan personajes, y el suspenso, en consecuencia, también.

Estos personajes pueden ser humanos, animales o incluso lugares (y, si no, que se lo digan a todas las novelas de terror infantil en el que la casa embrujada es la gran protagonista). Pero como punto común siempre tendrán la intriga. 

Te contamos cómo desarrollar personajes que sean el corazón del suspense.

 

Personajes con objetivos claros y obstáculos

Para que una trama vaya bien y tenga sentido, los personajes siempre deben estar bien definidos y resultar creíbles. En el suspense esto es aún más importante.

Si el personaje no tiene claro lo que quiere o lo que necesita, es decir, su objetivo, el lector tampoco lo tendrá. Aquí no estaríamos ocultando y dosificando información para despertar tensión, sino que solo crearíamos confusión y, muy probablemente, aburrimiento. 

No solo eso, sino que, como ya hemos dicho, cuando los personajes están bien construidos, los lectores empatizan mejor con ellos. Esto no quiere decir que un protagonista no pueda evolucionar, solo que esa evolución siempre debe responder a lo que el lector espera.

Seguro que te están preguntando si no sería mejor que los personajes hiciesen cosas sorprendentes como técnica para crear suspense en la narrativa. No es una mala pregunta, pero recordemos que, entonces, estaríamos sorprendiendo, pero no intrigando.

Es fundamental inventar personajes creíbles con los que el lector conecte, de modo que quiera seguir leyendo para ver si cumplirán la misión que tienen (enamorarse, descubrir a un asesino, salvar el mundo, etc.). 

 

Relaciones dinámicas entre personajes

Pocas historias hay en las que los personajes no se relacionen entre sí. Incluso cuando solo hay un personaje humano, habrá otros personajes no humanos que aportan al argumento, lo hacen evolucionar y, en el caso del suspense, despiertan las incertidumbres.

Para que así sea, hay algunas recomendaciones que puedes seguir:

  • Incluye personajes secundarios que tengan identidades secretas o inciertas que confundan al protagonista y, por tanto, al lector. 

 

  • Si alguno de los personajes hace algo inesperado, deja pistas que puedan explicar o anticipar que hay algo raro. El lector debe sentirse ansioso por entender, pero no quedarse asombrado cuando el malo resulte ser el malo, por ejemplo.

 

  • Crea un antagonista que sea poderoso y que suponga un reto constante para el protagonista. En el caso de una novela de asesinato es fácil, pero puede llevarse a otro tipo de historias (por ejemplo, en un drama de amor, el antagonista puede ser la familia o la sociedad que no acepta la relación de la pareja protagonista). 

 

  • Haz que una de las relaciones entre personaje que el protagonista establece pueda llevarle al lado oscuro (sea cual sea el lado oscuro, desde convertirse en asesino hasta una infidelidad). Es decir, la relación en sí misma supone un riesgo.

 

Manteniendo el suspense a lo largo de la narrativa 

Cuando hablamos de técnicas para crear suspense en la narrativa deberíamos añadir “y para mantenerlo”. 

La tensión no debe ser algo de un segundo, sino que la clave es dejar que invada toda la trama. Aquello que genera intriga no puede resolverse de inmediato.

No obstante, estirar demasiado la cuerda, si no sabemos cómo hacerlo, también es peligroso.

 

Puntos de giro y clímax 

Seguro que has escuchado alguna vez el término “giro argumental”. Estos giros, conocidos en inglés como “plot twists”, no son otra cosa que cambios inesperados, determinantes e impactantes en la trama.

Sin embargo, para que sean buenos giros tienen que ocurrir en el momento adecuado, de modo que refuercen el suspenso y mantengan a los lectores enganchados a la lectura. Estos son algunos consejos para lograrlo:

  • Sigue una buena metodología para crear puntos de giro. No son recursos para salir de un bloqueo en la escritura, sino que son el resultado de un plan. 

 

  • Deben implicar un cambio en la narración, pero también explicar y solucionar un conflicto.

 

  • Justo antes del punto de giro, debe haber un cliffhanger, es decir, una escena que corte la respiración y deje claro que algo muy importante para la trama va a ocurrir. Es muy común que el cliffhanger tenga lugar justo al final de un capítulo.

 

  • Crea un engaño. El giro argumental tendrá éxito si sorprende al lector (así suele hacerse en novelas policiacas en las que todas las pruebas parecen señalar a un culpable, pero finalmente es otro personaje).

 

  • Hay que dejar al lector con la boca abierta, pero también con esa sensación de que podría haberlo sabido por qué. Igual que había pistas engañosas, había otras que le podrían haber llevado a esa conclusión.

 

  • Escribe la escena del giro con cuidado, midiendo cada palabra para que todo conduzca a la sorpresa final (por ejemplo, con frases cortas, palabras impactantes).

 

  • El mayor punto de giro argumental tiene que ser hacia el final, en el clímax narrativo, y debe resolver la gran incógnita de la obra.

 

  • No abuses de los giros argumentales, ya que, cuando se fuerzan, pueden confundir al lector y, en lugar de potenciar el suspense, destruirlo.

 

 “Escribir ficción es un juego y, para poder jugarlo, es necesario divertirse todo el tiempo.”

— Patricia Highsmith
Patricia Highsmith
Patricia Highsmith

Cómo cuidar el ritmo narrativo 

Más allá del contenido, hay algunos aspectos técnicos que ayudan a crear suspense en la narrativa. Estos son algunos:

  • Capítulos breves que hacen que la lectura se sienta rápida y ágil.

 

  • Frases cortas, especialmente en momentos de máxima tensión, para prevenir de que algo importante va a ocurrir.

 

  • Alternancia de puntos de vista y de subtramas. Es un sistema muy efectivo que hace que el lector quiera seguir leyendo para ir completando todas las historias.

 

  • Elimina las descripciones, ya que suelen ralentizar el ritmo narrativo.

 

Errores comunes al generar suspense

Sabemos qué hacer y qué técnicas seguir para crear suspense en la narrativa, pero ¿cuáles son las líneas rojas?

Veamos cuáles son los errores comunes en los que muchos autores caen y que, en lugar de aumentar la intriga, la destrozan y hacen que la historia aburra, no enganche y se vea “forzada”.

Sobre explicación y previsibilidad 

Hemos visto que una de las mejores técnicas para crear suspense en la narrativa es soltar la información “a cuenta gotas”.

El autor tiene que hacer una buena planificación de la historia e ir desvelándola poco a poco. La cuestión que preocupa a los personajes (y, por tanto, al lector) no debe responderse de golpe, sino que hay que dejar pistas que vayan conduciendo hacia el final, no sin antes crear varios puntos de giro y llegar al momento clímax.

Sin embargo, en ocasiones, al dejar esas pistas decimos demasiado. Como escritores, infravaloramos al lector y creemos que no será capaz de entender la historia como la entendemos nosotros, por lo que damos demasiada información o no la dosificamos correctamente.

Esto genera una previsibilidad, ya que todo se sobre explica y el suspenso desaparece para dar paso a preguntas respondidas demasiado rápido. O, peor aún, la narración deja de ser interesante porque, mucho antes de llegar al final, el lector sabe perfectamente cómo va a acabar. 

En este sentido, es importante:

  • Huir de tramas previsibles (por ejemplo, la típica historia de amor en la que, desde el inicio, sabes quién acabará con quién).

 

  • Crear personajes complejos que huyan de estereotipos.

 

  • Planificar la novela y no escribir por escribir.

 

  • Confiar en la capacidad del lector para ir resolviendo la trama, y confiar también en tu capacidad como escritor para darle las pistas adecuadas.

 

Inconsistencias en la trama 

El suspenso se basa, en gran medida, en la sorpresa. No obstante, esa sorpresa no puede ser un asombro total e inesperado por lo que ha ocurrido. 

Si la tensión acumulada acaba de manera abrupta y sinsentido, todo lo construido se caerá como un castillo de naipes y el lector se quedará con una sensación extraña. Habrá disfrutado del suspense, pero tendrá demasiadas dudas y preguntas.

Esto ocurre cuando, en una novela policiaca, el asesino termina siendo un personaje que no había aparecido hasta entonces o un personaje que ya había sido descartado porque tenía una coartada que el autor parece haber olvidado.

Pero no hace falta irse al final para que el suspense se rompa por inconsistencias. Estas pueden aparecer durante la historia cuando el escritor introduce elementos o personajes que no aportan nada, distraen y confunden.

Inconsistencias en la trama 
Inconsistencias en la trama

CoolLibri.es: herramientas y recursos para escritores

Crear una buena historia de suspense no es fácil, pero en este artículo hemos dejado algunos consejos que te ayudarán en el proceso.

Pero vamos más allá, porque en CoolLibri España queremos acompañar a los autores durante la escritura, la autoedición y la autopublicación de sus obras.

 

Apoyo en el desarrollo de suspense

Si has echado un vistazo a nuestra web, habrás visto que tenemos varias guías para escritores. Desde cómo escribir personajes creíbles hasta cómo abordar el paso a paso de la impresión, te aconsejamos en cada fase del proceso de convertirte en escritor. 

Además, nuestro equipo de atención al cliente está siempre disponible para contestar a las dudas que pueda surgir y para asesorar en algunos momentos clave, como el diseño de una porta impactante o cuál es el mejor papel.

 

Comunidad y colaboración 

Dentro de CoolLibri.es también se crea una bonita comunidad de escritores.

En nuestra biblioteca digital se dan cita cientos de libros y autores. Allí cada cual no solo cataloga sus obras, sino que puede añadir su información de contacto para que los lectores soliciten un ejemplar de su libro y también para iniciar conversaciones con otros escritores.

Sin duda, esas relaciones profesionales entre autores son muy importantes. Esto es algo que saben en las asociaciones literarias y que potencian creando sinergias entre sus socios. 

 

La importancia del suspense en la narrativa

El suspense es clave en la literatura, sobre todo cuando queremos engancharnos a una lectura. En esas ocasiones buscamos libros que prometan intrigas, preguntas sin respuesta y mucha tensión. 

Como escritores, el suspense, por lo tanto, es una herramienta de atracción y fidelización de lectores. No obstante, se necesita mucho arte y mucha técnica para crear suspense en la narrativa. 

El primer consejo, como en todo lo que respecta a escribir, es leer y hacer un análisis de cómo otros autores generan suspense.

Pero, más allá de eso, es fundamental conocer las técnicas y aplicarlas correctamente. En este sentido, los personajes son quienes sostendrán la trama y la intriga, así que es crucial construirlos con profundidad.

Igualmente importante es planificar muy bien la novela, de modo que podamos señalar dónde estarán los puntos de giro, cómo se resolverán y qué haremos para intrigar y sorprender al lector. Si no lo hacemos, corremos el riesgo de cometer errores y caer en inconsistencias.

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